miércoles, 7 de noviembre de 2007

ego


(robado de jodorowsky)

El ego es sordo. Sordo y ciego. El ego ha de ser domado. Es el núcleo de la doctrina hinduista. El ego se tiene que plegar ante la esencia. En las actividades sociales se desarrollan los más grandes egos, como en la universidad, donde una persona habla y habla aunque nadie esté atento, y jamás escucha. Con ese tipo de gente no hay diálogo, sino un largo monólogo. En la vida hay que entrar en el diálogo y escuchar a los demás. El ego es necesario como la cáscara del huevo que envuelve la esencia. Eso de «matar al ego» son locuras de los gurús, que, por cierto, son grandes ególatras. Me estoy acordando de Osho, que, a pesar de ser una persona inteligentísima, hacía poner su cara en las camisetas de sus seguidores. En cada uno de sus libros había quince o veinte fotos de su cuerpo. El ego puede llegar a convertirse en algo delirante. Este hombre se pasó la vida luchando contra el ego y, sin embargo, no hacía sino fortalecerlo. Se enfrentaba con el ego de los demás pero nunca con el suyo. Yo veo a los gurús como payasos. Son necesarios, pero son grandes monigotes.

1 comentario:

el marmakuko dijo...

Bueno si la gente fuera como yo no existiria ese problema, ya que yo soy la persona mas humilde del mundo